La circularidad en la promoción inmobiliaria hace referencia a la adopción de los principios de la economía circular en el desarrollo de proyectos inmobiliarios. En lugar de seguir el modelo tradicional de «tomar, usar y desechar», la circularidad busca optimizar el uso de los recursos, minimizando el desperdicio y promoviendo la reutilización y el reciclaje. En el ámbito de la promoción inmobiliaria, esto implica:
- Diseño sostenible:
Planificación de edificaciones que utilicen materiales reciclables o reutilizados, y que estén diseñadas para durar más tiempo, facilitando su adaptación, mantenimiento y eventual reciclaje al final de su vida útil. Los materiales utilizados deben ser seleccionados con criterios de sostenibilidad, evitando los que generen altos niveles de residuos o que no puedan ser fácilmente reciclados.
- Optimización de los recursos:
Durante la construcción, se prioriza el uso eficiente de materiales, agua, energía y mano de obra. Esto incluye la elección de técnicas de construcción que reduzcan el consumo de recursos y la implementación de tecnologías que optimicen la eficiencia energética de los edificios.
- Los edificios como bancos de materiales:
Se fomenta la reutilización de los materiales de edificios antiguos durante la construcción de nuevos proyectos, como la recuperación de ladrillos, madera, metales, etc. Además, en la demolición de edificios, se busca que los materiales sean reciclados y reincorporados en nuevos procesos productivos. Para ello, el libro del edificio debe ser fiel al resultado para saber dónde acudir para recuperar un material.
- Gestión de residuos:
Se implementan planes de manejo de residuos en todas las fases del proyecto, desde la construcción hasta la operación del inmueble, asegurando que los desechos generados sean reciclados o gestionados adecuadamente para reducir su impacto ambiental.
- Eficiencia energética:
La circularidad en la promoción inmobiliaria también implica la creación de edificios energéticamente eficientes, con sistemas que reduzcan el consumo de energía y utilicen fuentes renovables, lo que contribuye a una menor huella de carbono.
En resumen, la circularidad en la promoción inmobiliaria se enfoca en diseñar, construir y gestionar proyectos con un enfoque sostenible, reduciendo el impacto ambiental y fomentando el ciclo continuo de materiales y recursos, en lugar de seguir el modelo tradicional de consumo lineal.